Casanis Marbella

HISTORIA     ESPACIOS


Es imposible hablar de la historia del restaurante Casanis sin hablar de Guy Sirre, un viajero incansable y amante de la gastronomía que ha dado la vuelta al mundo a la caza de nuevos sabores, aromas y texturas, con la idea de crear un restaurante único que reúna en su carta la esencia cultural de cada uno de sus viajes.

Guy era consciente de que tal proyecto necesitaba de un enclave muy especial, y lo encontró en un antiguo palacete andaluz de dos plantas en pleno Casco Antiguo de Marbella, historia viva de una ciudad que es referente del turismo en España.

La planta baja de este palacio alberga un precioso patio central, con un viejo pozo de agua que funciona a la perfección, un acogedor salón comedor y una terraza en plena Calle Ancha, la calle con más encanto de todo el Casco Antiguo y de obligada visita en cualquier viaje a Marbella. El salón de la planta superior parece sacado de un cuento, con altos techos adornados con vigas de madera, una chimenea rústica que contrasta con las paredes pintadas con motivos tropicales, obra de Aldo Gigli, el artista de la casa y amigo.

El nombre “Casanis” acuña el atractivo de la Riviera Francesa y la influencia mediterránea de nuestra cocina, pero una vez se visita nuestro restaurante pasa a ser mucho más que un nombre. “Casanis” es un sentimiento, una forma de entender la vida, un sueño, una canción... un hilo invisible que conecta a todos los que formamos el equipo de “Casanis” y con el que intentamos “atar” a cada uno de nuestros clientes...